domingo 18 de marzo de 2012

Jornada XXVII




Todavía bajo el shock de las malas noticias sobre la enfermedad de Abidal y el fallecimiento de Basora y también en parte (salvando las abismales distancias) por el hecho de que nos ha tocado el peor equipo posible en el sorteo de cuartos de final de la Champions (mientras que a los otros les ha caído en suerte la cenicienta chipriota a quién sin duda el tiburón blanco vapuleará por partida doble), el Barça se presentó en el Sánchez Pizjuan con el que viene siendo su equipo titular de las ultimas semanas (incluyendo a Mascherano, ya un habitual de la defensa dándole la alternativa a cualquiera de los dos centrales) con la excepción de la obligada ausencia del lateral francés que fue cubierta por Adriano.

Tras el habitual intercambio de golpes con el que empezó el partido el Barça, una vez más, consiguió apoderarse del mando del partido y usando su innegable superioridad técnica (no podría ser de otra manera con Cesc, Xavi, Iniesta y Messi jugando en un espacio de no más de treinta metros) logró echar al equipo local del encuentro sumando dos goles (Xavi de falta con la colaboración de Palop y Messi en una nueva genialidad) en poco más de diez minutos. A esta poderosa escuadra atacante se unía un Pedro nuevamente sin fortuna de cara al gol pero con una progresión cada vez más prometedora.

Se llegó al descanso con dos a cero que pudieron ser más porque el Barça era dueño y señor del partido y el Sevilla sólo inquietó la portería de Valdés en virtud de un par de imprecisiones de éste y de un preocupantemente desquiciado Piqué. En la segunda parte el Barça bajó el pistón, no había necesidad de mantener el ritmo de la primera parte cuando había que volver a jugar el martes, así pues se les fue dando el relevo a Cesc, Xavi y Adriano (este último después de un error que dejó la banda derecha convertida en un vacío sideral) por Keita, Puyol y Alexis. El chileno jugó poco pero tuvo ocasión de poner el tres a cero en el marcador, no lo hizo pero al menos empezó con éxito una recuperación que se antoja imprescindible para las duras semanas que nos quedan.

En conclusión parece que al fin el Barça recuperar la forma después de un largo bache en el que entró en diciembre a raíz de la lesión de Villa, la lastima es que esto se consigue cuando ya hay una brecha casi insalvable con el líder de la clasificación.

domingo 11 de marzo de 2012

Jornada XXVI



Cuando el árbitro pitó el final del partido en Pamplona estaba claro que sería muy difícil que la liga se le escapase al Real Madrid. Desde entonces el único interés del torneo de la regularidad (al menos para nosotros) ha sido mantener la tensión competitiva de cara a los compromisos en los que sí estamos vivos amen de evitar una desagradable situación para la que algunos ya están haciendo cálculos (me refiero a la posibilidad de que el máximo rival se proclame campeón o peor aún que tengamos que hacerle el pasillo en nuestra propia casa). Por añadidura la ausencia del casi habitual partido de entresemana permitía a Pep salir al jugar con el mejor equipo posible descontando ausencias por lesiones y sanciones.

Pese a todo no se puede decir que el Barça saliera con las pilas cargadas al 100%, a la ya señalada mengua de motivación por la diferencia de puntos se unía el hecho de tener que jugar un desagradable partido contra un rival bronco y en un terreno de juego más propio del pasto de burros. No era pues lógico que el equipo se esforzada demasiado y de este modo y sólo a medio gas se consiguió una victoria rotunda sin apenas pasar apuros en la propia meta. De entre los jugadores titulares destacar el gran partido de Cesc que no sólo dio una asistencia de gol y propicio el penalty que significo la consecución de otro, sino que además hizo una excelente labor en el mediocampo, una demarcación en la que no estaba brillado precisamente. El resto de los jugadores estuvo a su nivel habitual (incluyendo Pedro cuyo nivel habitual en lo que llevamos de año resulta desesperanzador) para un partido de trámite antes de que el próximo fin de semana llegue otro encuentro que sin duda atraerá mucho más nuestra atención (la de los espectadores y la de los jugadores).

miércoles 7 de marzo de 2012

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domingo 4 de marzo de 2012

Jornada XXV



De todos los partidos en los que el Barça podría prescindir de Messi posiblemente un encuentro en casa frente al penúltimo clasificado sería la opción más aceptable. Si al final no se hubiese conseguido la victoria no hubiese sido admisible mencionar entre las causas de dicho desenlace la ausencia del astro argentino.

A la ausencia de Messi se unió la de Busquets, el mediocentro canterano fue adecuadamente sustituido por Keita que mostró un tremendo derroche físico recuperando balones y tratando de ayudar en la distribución del juego, además marcó un golazo. Con la delantera pasó algo diferente, el trío atacante estaba compuesto por Cesc, Cuenca y Pedro, al primero se le aplicó un marcaje individual que lo dejó más seco que un hueso en el Desierto de Gobi, el segundo apenas pudo aportar un par de pases sin destinatario y en cuanto a Pedro…lamento mucho decir que está muy lejos del impresionante nivel demostrado en temporadas anteriores, las lesiones y la presión por la llegada de nuevos fichajes junto con la progresión de otras figuras de la cantera le está pasando factura, mucho me temo que todo esto terminará en cesión.

Con todas estas circunstancias el dominio del Barça (desprejuiciadamente cedido por el Sporting) apenas se materializó en oportunidades, con el equipo empeñado en lanzar pases interiores e intentar paredes imposibles y con las bandas totalmente cerradas. Con Xavi aun en modo de bajo consumo (y aun así sigue siendo imprescindible) fue Iniesta el encargado una vez más de echarse al equipo a los lomos y tratar de buscar ese desequilibrio que el equipo estaba necesitando. Por fin al filo del descanso (y cuando ya el aficionado tenía más en la cabeza cuales era los cambios adecuados) la insistencia del equipo en el juego de combinación dio sus frutos y una internada por la izquierda de Adriano terminó en cesión a Iniesta que remató a placer.

Podía haber sido uno de esos partidos en los que al Barça le cuesta abrir el marcador pero que luego acaba resolviendo con comodidad pero no hubo tal. Nada más empezar el segundo tiempo sucedió lo inconcebible, en apenas cuatro minutos el equipo se vio con un hombre menos y con el encuentro empatado. No había opción a seguir reservando jugadores con vistas al encuentro de vuelta de la Champions, puede que no sea muy práctico seguir luchando por esta liga pero estamos en un deporte donde lo emocional lo es todo, y batallar por una competición perdida es algo que exige la afición. Sabiendo que una derrota era lo mismo que un empate Pep puso toda la carne en el asador sacando a Tello y Alexis por los inoperantes Cesc y Pedro cambiando a un claro esquema 3-3-3 sin tratar de cubrir la vacante en defensa. El equipo se lanzó a tumba abierta mejorando mucho en el aspecto ofensivo (gracias entre otras cosas a la profundidad de Tello, un jugador que estimo que debería ser titular en perjuicio de Cuenca) aunque al final fue un hombre de la segunda línea como Keita el que transformó ese gran gol del que ya hemos hablado. Con el marcador nuevamente a favor Guardiola sacó a Cuenca por Puyol para apuntalar la defensa, el 3 a 1 de Xavi (después de un gran pase de Iniesta) puso por fin la anhelada tranquilidad que volvió a romperse minutos más tarde con la nueva lesión de Alexis.

El equipo y la afición celebraron un triunfo que repetimos tiene más de emocional que de práctico y que deja al equipo nuevamente en cuadro tras las bajas de Pique y Alexis. Al menos Messi descansó.

Como este blog es devoto de Guardiola, suele seguir sus enseñanzas siempre que puede, incluido el no hablar de los árbitros. Pero lo de ayer me ha parecido lo bastante grave como para hacer un comentario. La jugada clave fue la expulsión de Piqué desde luego, puede ser discutible si el delantero sportinguista tenía el balón controlado cuando se produjo el incidente y si en realidad fue una falta provocada por dicho jugador, pero al menos en este lance Velasco Carballo tiene el beneficio de la duda. Lo grave fue en cambio los tres penaltis no pitados al equipo local, es posible incluso –estirando al máximo la buena fe- que no viera el empujón a Keita y unas manos muy claras en el área asturiana (por más que su trabajo sea precisamente ver estas jugadas, o al menos sus asistentes sí deberían verlas), pero el clarísimo derribo a Alves en la primera parte que tuvo lugar en sus mismas narices no tiene ninguna disculpa, no quiso o no se atrevió a pitarlo. Pero así y todo considero prudente que la actitud del club siga siendo el silencio de Pep o cuanto menos los esporádicos balbuceos de Rossell. Las declaraciones de Piqué lo único que hacen es perjudicarnos.

Nos vemos entresemana en Champions.

lunes 27 de febrero de 2012

Jornada XXIV



Vi el partido en las peores condiciones que se pueda imaginar: en la muy madrileña Carrera de San Jerónimo y en un bar decorado con cabezas de toro con camareros vestidos de rejoneadores. Aun así fui capaz de constatar varios aspectos interesantes del encuentro de ayer. El primero de ellos fue de nuevo la no alineación de Piqué, una ausencia que ya empieza a oler mal, ni siquiera se puede aducir en esta ocasión que se quería reservar al defensa para compromisos próximos (salvo que se nos intente hacer creer que dicho compromiso es el amistoso de la selección española del miércoles de esta semana).

A pesar de lo que he leído y escuchado por ahí el primer tiempo del equipo no me gustó demasiado, el partido en esta primera parte me resultó un correcalles en el que al menos no nos tocó pasar apenas ningún serio apuro en nuestra portería y sí tuvimos varios acercamientos a la del equipo local, en uno de ellos una jugada iniciada por Messi y continuada por Cesc terminó en un remate de Alves y el cero a uno en el marcador. Así terminaban los primeros cuarenta y cinco minutos de un encuentro áspero y disputado con juego muy físico (mas no violento) en el que repito que cuanto menos no se transpiraba peligro en nuestra portería.

Por el contrario nada más empezar la segunda parte ocurrió lo peor, una nueva indecisión en el juego defensivo (Busquets recuperó su nefasta costumbre de golpear el balón hacia atrás con la cabeza sin tener ni idea de a dónde lo envía) trajo el empate dejando las cosas como en el comienzo de la primera parte, esto es un nuevo correcalles pero en esta ocasión con los colchoneros contragolpeando cada vez más y cada vez con más sensación de peligro. A sabiendas de que, como de costumbre, un empate equivalía a una derrota el Barça no tuvo otra opción que lanzarse a tumba abierta en busca de la victoria sustituyendo a Alves por Cuenca y a Cesc por Pedro con lo que se puso sobre el campo al equipo más ofensivo posible dejando, en manos de los sufridos Puyol, Mascherano y Abidal (a los que se sumo defendiendo la última trinchera un Víctor Valdés que sin duda fue el mejor jugador de su equipo) la tarea de contener la contraofensiva rojiblanca. El Barça logró una vez más inclinar el intercambio de golpes en su favor y poner cerco a la portería de Courtois, podía haber sucedido como en otras salidas anteriores, es decir que el dominio y el mejor juego no dieran resultado, pero en esta ocasión la fortuna nos sonrió en forma de un gol de Messi que combinó genialidad con picardía (parece muy tonto volver a caer de cuando en cuando en el truco de “Han pedido barrera ¿verdad?” pero es una mera cuestión de probabilidades).

Me quedo no sólo con la victoria sino también con la rabiosa celebración del equipo (impagable la visión de Puyol derrengado sobre el césped del Vicente Calderón), muestra de que por muy difícil que se haya puesto la liga los nuestros siguen empeñados en vender cara la derrota.

lunes 20 de febrero de 2012

Jornada XXIII



Aunque al final no se hubiese conseguido ganar el partido (y por mucho que el resultado fuese tan abultado a la conclusión, hubo mucho tiempo en el que existió la posibilidad de que tal cosa sucediera) no me hubiera sentido tan jodido como en otras ocasiones similares. Con la liga reducida a una cuestión de esperar a que el Real Madrid tenga una serie de catastróficas derrotas consecutivas, lo importante ayer era recuperer el juego, la confianza y los goles, y todo eso se consiguió.

Tal y como ocurrió el otro día frente al Bayern LK aunque se empezara el encuentro con el marcador adverso la sensación en el campo era que la goleada sería cuestión de minutos(quizás nadie esperaba que tantos minutos pero minutos al fin y al cabo). Con Messi, Cesc e Iniesta (el único jugador, no en el equipo sino en el planeta tierra, que puede suplir a Xavi)jugando en diez metros cuadrados, con Pedro y Alexis abriendo por banda y con Busquets de coche escoba, y todos ellos además jugando con el máximo de concentración, no hay nada que se nos resista.

El resultado fue que, ante el tercer clasificado en liga, el equipo jugó uno de los mejores partidos de la temporada, partido que no se resolvió mucho antes por que Diego Alves (pese a encajar cinco y pese a que algunos de esos cinco vinieron de fallos clamorosos suyos)tuvo una actuación milagrosa. Messi despejó las dudas que algunos (entre los que no me incluyo desde luego) podrían tener sobre su bajada de rendimiento metiendo cuatro goles que podrían haber sido siete, y para colmo Xavi entró en los últimos minutos para marcar el quinto extendiendo así la sensación de que por fin el gran Barça ha vuelto. Lo malo es que la pájara de principios de año nos ha costado una diferencia de diez puntos que será muy difícil de superar, lo que no quiere decir que no lo intentemos...

La semana que viene estaré fuera de combate así que posiblemente no podré comentar(puede que incluso ni ver) el partido contra el Atlético de Madrid. Ya me contaran ustedes.

martes 14 de febrero de 2012

Sie Fräu has hemorroiden??¿?¿?




Extraordinario resultado que (salvo catástrofe intergaláctica que me apartará del fútbol durante los próximos 43 años) prácticamente garantiza nuestro pase a cuartos.

El Barça volvió a salir sin Xavi pero con Iniesta que puso la pausa y el control que nos habían faltado en tantos partidos anteriores, debido a esto quizás Busquets tocó más balón de lo que debería, en cambio Cesc volvió a estar tan insulso en el mediocampo como decisivo en el ataque.

El Bayern durante la primera parte nos hizo el favor de jugar como suele hacer el peor Mourinho, cediendo completamente el terreno y el juego buscando claramente no encajar un gol. El control absoluto del juego no propició demasiadas ocasiones de gol pero ofreció tranquilidad y seguridad al equipo. Al final el primer gol (y por añadidura los otros tres) vinieron de jugadas en que se cogió a la defensa alemana a contrapié desbaratando su esquema defensivo y aprovechando la verticalidad de Alexis que aprovechó de forma excelente dos grandes pases de Messi y Cesc. Pero mi favorito es el tercer gol, un tanto de rabia y coraje por parte de la pulga que se deshizo de la pegajosa marca de su defensa para rematar un balón servido de forma tan heterodoxa (en esta ocasión para bien) por Alves que hizo una gran segunda parte.

Lo peor algunas imprecisiones en defensa que provocaron un gol y más de un momento de peligro en la segunda parte. Repito que gran resultado e inyección de moral tras unos días venenosos.