Jornada XXVII


Todavía bajo el shock de las malas noticias sobre la enfermedad de Abidal y el fallecimiento de Basora y también en parte (salvando las abismales distancias) por el hecho de que nos ha tocado el peor equipo posible en el sorteo de cuartos de final de la Champions (mientras que a los otros les ha caído en suerte la cenicienta chipriota a quién sin duda el tiburón blanco vapuleará por partida doble), el Barça se presentó en el Sánchez Pizjuan con el que viene siendo su equipo titular de las ultimas semanas (incluyendo a Mascherano, ya un habitual de la defensa dándole la alternativa a cualquiera de los dos centrales) con la excepción de la obligada ausencia del lateral francés que fue cubierta por Adriano.
Tras el habitual intercambio de golpes con el que empezó el partido el Barça, una vez más, consiguió apoderarse del mando del partido y usando su innegable superioridad técnica (no podría ser de otra manera con Cesc, Xavi, Iniesta y Messi jugando en un espacio de no más de treinta metros) logró echar al equipo local del encuentro sumando dos goles (Xavi de falta con la colaboración de Palop y Messi en una nueva genialidad) en poco más de diez minutos. A esta poderosa escuadra atacante se unía un Pedro nuevamente sin fortuna de cara al gol pero con una progresión cada vez más prometedora.
Se llegó al descanso con dos a cero que pudieron ser más porque el Barça era dueño y señor del partido y el Sevilla sólo inquietó la portería de Valdés en virtud de un par de imprecisiones de éste y de un preocupantemente desquiciado Piqué. En la segunda parte el Barça bajó el pistón, no había necesidad de mantener el ritmo de la primera parte cuando había que volver a jugar el martes, así pues se les fue dando el relevo a Cesc, Xavi y Adriano (este último después de un error que dejó la banda derecha convertida en un vacío sideral) por Keita, Puyol y Alexis. El chileno jugó poco pero tuvo ocasión de poner el tres a cero en el marcador, no lo hizo pero al menos empezó con éxito una recuperación que se antoja imprescindible para las duras semanas que nos quedan.
En conclusión parece que al fin el Barça recuperar la forma después de un largo bache en el que entró en diciembre a raíz de la lesión de Villa, la lastima es que esto se consigue cuando ya hay una brecha casi insalvable con el líder de la clasificación.






