sábado, 21 de febrero de 2009

JORNADA XXIV



En principio un partido entre el líder y el colista a los que separa no sólo una distancia abismal en puntos sino también en juego y en calidad individual era como para no verlo y buscar algo mejor que hacer la tarde-noche de un sábado. Pero pasan dos cosas: la primera es que viene siendo ya habitual que todos los equipos contra los que nos enfrentamos se empeñen en hacer el partido de su vida contra el Barça (para, a continuación, volverse gelatina contra el Real Madrid a la semana siguiente con lo que habrá que concluir que los blancos ganaran 0-4 dentro de siete días) como si fuera un objetivo colectivo del fútbol español bajar de su pedestal al equipo que mejor juego está haciendo este año. En segundo lugar los partidos contra el Español tienen un plus aparte de heterodoxia en el que ha pasado, pasará y seguirá pasando cualquier cosa.

El Barça comenzó a meter la pata mucho antes de que el arbitro pitara el comienzo del partido, en primer lugar Etoo y sus tácticas de negociación, en segundo lugar metiéndose en un incomprensible cruce de piques verbales con los pericos que no le podían traer ningún beneficio y que, en caso de desastre, podía volverse en su contra.

Y cuando empezó el partido las cosas no mejoraron, primero se lesiona Abidal obligando a Guardiola a perder un cambio que después necesitó desesperadamente, después el equipo se deja enredar en guerra sucia con el Español (como de costumbre nada que objetar con respecto a los pericos, por mucha rabia que de. Los equipos en el fondo del pozo tienen que dejarse las uñas para poder escalar las paredes) que trató de interrumpir el partido de todos los modos posibles formando una tangana prácticamente en cada jugada. Una guerra de nervios en la que también lograron implicar al árbitro que se dejó intimidar y expulsó a Keita por una entrada en la que una tarjeta amarilla hubiera sido ya rigurosa.

Las cosas se ponían muy mal para un Barcelona que además tan sólo dispuso de una ocasión clara de gol que Henry falló de forma penosa.

En el descanso nuevo cambio, el más lógic: entra Busquets y sale Henry. De repente el Barça pasa a jugar con dos delanteros. En ese momento pareció que el mismo Dios caprichoso (y madridista) de hace dos temporadas decidió volver a dejarse ver y así en cinco minutos el Español marcó dos goles, el primero tras un pase mal defendido dentro del área y el segundo tras un fallo garrafal de Valdés que volvió a demostrar por qué, siendo un buen portero, nunca será un grande. Para colmo los dos de Iván de la Peña que hacía años que no marcaba ni en los entrenamientos y además a esas alturas el Real Madrid, que ya no sólo gana los partidos sino que además lo hace jugando bien, le acababa de pasar por encima al Betis.

En fin, peor imposible e imposible también tratar de analizar con racionalidad lo que pasó a partir de ese momento. Ya sólo quedaba tirar para adelante y tratar de salvar el partido a la desesperada. La cosa se agravó, más si cabe, con el último cambio de Pep, este ya mucho menos entendible, prescindir de Etoo en cualquier circunstancia puede ser poco recomendable futbolísticamente y peligroso psicológicamente (y más con lo que había pasado durante la semana) pero hacerlo para dar entrada a Gudjonsen (que como de costumbre estuvo irrelevante) dejando así al equipo con un solo delantero es algo que no tiene explicación.

El resultado es que el Barça no volvió a hacer ninguna jugada de peligro usando el juego combinado de ataque, sobre todo porque cuando Messi tenía la pelota se veía rodeado de hasta cinco blanquiazules. El único recurso se redujo a colgar balones sobre el área, una táctica que está más que demostrado que no nos conduce a nada bueno (el gol de Touré vino de un rechazo producto del único fallo defensivo del Español). Creo que lo peor de todo el partido, al margen de la lesión y la expulsión, es que no se vio a nadie que tuviera la decisión de echarse al equipo encima como había estado haciendo Iniesta en los últimos partidos. La triste conclusión es que el Español nos ha vuelto a joder.

Lo bueno que tiene hacer una primera vuelta como la que hicimos es que te proporciona una buena protección contra partidos como el de hoy. El colchón ya no es tan grueso como antes pero sigue siendo colchón y siete puntos son una gran diferencia que a principio de temporada hubiéramos firmado tener en la jornada 23, si nos centramos en eso y en el hecho de que en algún momento era lógico tener un bajón (por más que haya sido en unas circunstancias tan frustrantes como las de hoy) no tendremos problemas.

Nos espera una semana con jornada de Champions y un partido contra el Atlético de Madrid, así que ante todo mucha calma. Si nos dejamos afectar por la presión mediática mesetaria (que ya era muy activa con doce puntos de diferencia y que ahora se volverá ensordecedora) no estaremos demostrando mentalidad de campeones, y eso es tan importante como jugar bien.

6 comentarios:

Blogger Vargtimen ha dicho...

Pero qué bien escribes, hombre.
De acuerdo con todo lo que dices, palabra por palabra. Una noche para olvidar. Lo del cambio de Gudjohnsen ya ha sido de traca. Y aprovecho para pedir disculpas desde aquí a la madre de Valdes, por las cosas que he podido decirle con el calentón del momento.

21 de febrero de 2009, 15:12  
Blogger SisterBoy ha dicho...

Varg viejo zorro cuanto tiempo sin noticias tuyas.

Lo que ha pasado hoy con Valdés es lo que le ha pasado al resto del equipo sólo que, logicamente, cuando el portero mete la pata las consecuencias son más graves. Es el mismo problema de mentalidad que el equipo ha tenido otros años, y la mentalidad es también importante. El equipo ha jugado como si estuviera perdiendo una final de la Champions y no como si lo peor que le pudiera pasar es que se quedara a siete puntos del maligno.

Lo del cambio de Etoo puede ser aún más grave que la derrota de hoy y sinceramente creo que es el primer error grave de Guardiola, a ver como lo explica.

21 de febrero de 2009, 16:17  
Blogger Deckard ha dicho...

La prensa tiene que vender euforia que la cosa estaba muy mala. Pero ahora llega el Atleti para dejarse meter 6 o 7 y que todo vuelva a la normalidad.

Pero si se mantiene a 7 viene bien para mesetarios y mediterráneos.

Ya que no lo dices: qué grande es Don Raúl González.

23 de febrero de 2009, 13:42  
Blogger SisterBoy ha dicho...

Hace dos temporadas una goleada a domicilio al Atletico nos sirvió de bálsamo pero la pasada nos derrotaron y fue practicamente el adios a la liga.

¿Raúl quien?

23 de febrero de 2009, 13:59  
Blogger Deckard ha dicho...

Lo mismo os sacan a otro portero con nombre de Pokemon. En la primera vuelta no es que se dejaran los cuernos precisamente.

24 de febrero de 2009, 2:00  
Blogger El Impenitente ha dicho...

Deckard, no seas así que si con alguien hacemos el canelo es contra vosotros.

Me esperaré a mañana para comentar mi estancia en Barcelona de ayer, ciudad donde nadie quiso hablar de fútbol conmigo.

24 de febrero de 2009, 12:56  

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