sábado, 1 de marzo de 2008

Jornada XVI


Todo iba sobre ruedas. El Atletico de Madrid no sólo había entregado el centro de campo al Barça que se movía por él sin el menor problema sino que además no estaba presionando sobre la pelota con el mismo empeño con el que lo habían hecho otros rivales de los azulgranas (el Valencia el otro día sin ir más lejos), Ronaldinho había marcado un golazo ante el cual los rojiblancos no habían reaccionado (estaban siendo incluso silbados por el público) y el Madrid iba perdiendo en Huelva y por lo visto jugando como el culo.

Pero en ese momento apareció la clase de jugador por la que un equipo paga una millonada. Y aunque el Kun tuvo algo de suerte, cuando su disparo fue desviado por el cuerpo de Puyol, no se puede negar que a partir de esa primera esa jugada volvió loca a la defensa del Barça y se puede decir que gano el partido por sí solo (dos goles, una asistencia y un penalti provocado).

Aunque claro recibió la ayuda de su equipo que despertó de su letargo para entrar de lleno en el partido y por supuesto también recibió la ayuda de un Barça que entró en una pesadilla de la que empezó a despertar ya con el 4-1 en el marcador. No se bien como siguió el juego porque en ese momento me cambié a multifutbol para ver si al menos se mantenía el empate en Huelva y se podían minimizar los daños. Llegué justo a tiempo de ver el gol que ponía al Real Madrid por delante.

Sin duda la clave está en esa jugada desgraciada (por añadidura Puyol fue el que hizo el penalti y además una pérdida suya provocó igualmente el segundo gol de Agüero, un partido para olvidar del Gran Capitán) cuando el partido estaba controlado pero un equipo de verdad debe ser capaz de recuperarse cuando las cosas se ponen feas y no entrar en una depresión de tres cuartos de hora. En fin una semana complicada con la Copa del Reír en el aire y el Madrid de nuevo a cinco puntos. Esperemos que una contundente victoria (a ser posible seguida por una eliminación del equipo blanco al día siguiente) enmiende de nuevo el camino. Por favor que no metan la pata el martes.

Por último decir que la esquizofrenia alineatoria del Mister volvió a perjudicar al equipo: Messi salió cuando el Barça estaba K.O. y Gudjonsen no hizo otra cosa que enredar el ya de por sí espeso centro del campo. Prefiero a Deco con una amarilla y en libertad provisional que al vikingo torpón.

3 comentarios:

Blogger Deckard ha dicho...

De buen nacido es ser agradecido, así que deseo para el Barca lo mismo que deseas para el Madrid.

Otra semana más que no veo ni un partido, a ver si la semana que viene estoy tranquilo el finde.

2 de marzo de 2008, 13:00  
Anonymous Dorando Pietri ha dicho...

Pensaba que ibas a titular tu entrada con tres letras: Kun.

Dentro de dos años como mucho el Kun se hartará y se irá como Torres. Somos Agüero y Forlán, con un poco de Maxi (a veces), Simao (cuando no s lesiona) y Raúl García. El resto, a picar carbón.

Qué pena no poder tener un equipo formado por: Molina, Tomás, Arteche, Ruiz, Clemente, Schuster, Vizcaíno, Maxi, Simao, Agüero y Forlán. Hasta con Lillo en el banquillo este equipo sería campeón.

Y aprovecharé una vez tu blog para uno de mis desahogos.

He visto a mediodía el telediario de Antena 3. Al llegar los deportes me esperaba el habitual chaparrón vikingo y escuchar la gilipollez esa de que le hemos hecho un favor al Madrid, como si nosotros ganásemos partidos únicamente para complacer a los merengones. El caso es que no. Lo más importante, la primera noticia era la rueda de prensa de Schuster y su desaire a los periodistas. Ni el Kun, ni Ronaldinho, ni Robinho ni Luis García. Ellos. Los periodistas (y en especial los periodistas deportivos) son tan gilipollas que se creen que son la noticia, se piensan que son el centro del universo. No me lo podía creer.

Volviendo en el coche he puesto Radio Nacional a ver cómo iban los partidos de las cinco y allí estaban, erre que erre, que si Schuster era un maleducado, que si tal, que si cual. ¿A quién le importa el fútbol? Lo único importante en el mundo son las cuitas de periodistas.

Así que, para terminar, sólo decir que me cago en los periodistas, especialmente en los deportivos. Sus problemas no son mis problemas.

2 de marzo de 2008, 13:36  
Blogger SisterBoy ha dicho...

El Butano podía tener sus cosas pero al menos tenía una virtud relacionada con lo que dices. Cuando alguno de sus colaboradores le contaba las dificultades que estaba teniendo para entrevistar a este o al otro le cortaba diciendo "a la gente no le interesa los problemas que tienes para hacer tu trabajo"

Puede que el viejo futbol fuera garbancero y cazalloso pero el estilo "El lareguero" que se ha ipuesto ahora es mucho peor.

2 de marzo de 2008, 14:31  

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