miércoles, 20 de febrero de 2008

Por tierras escocesas



Al entrenador del Celtic de Glasgow (quien quiera que sea) no le debe funcionar bien el video de su casa porque si le hubieran puesto uno de los cuatro o cinco últimos partidos del Barça posiblemente no habría planteado el partido de esta manera.

Lo cierto es que el equipo azulgrana comenzó el encuentro gozando de unas libertades que ya no se le permiten en ningún terreno de juego español. Buena prueba de ello es el hecho de que un centro de campo ocupado únicamente por Touré (Deco realizó labores ofensivas con tan poca fortuna como es habitual últimamente e Iniesta para variar hizo uno de los pocos partidos malos que le recuerdo) no pasara ningún problema. Tampoco Ronaldinho tuvo demasiada presión lo que unido a sus ganas de volver a agradar (especialmente en el escaparate que supone un partido de Champions, para que nos vamos a engañar) tuvo como resultado que el brasileño ofreciera un partido más que notable moviéndose de un lado a otro del ataque, sirviendo pases de todo tipo e incluso luchando y cortando balones.

El Celtic prácticamente sólo se ocupó de marcar a Messi, desgraciadamente de forma tan delictiva como viene siendo costumbre, de manera que el Barça (que además contaba prácticamente por primera vez en lo que va de liga con algo parecido al equipo que había planeado en la pretemporada) jugó prácticamente a placer y tan bien como recordábamos que solía hacerlo, moviendo el balón con rapidez, desdoblándose por banda apoyado por los laterales y creando multitud de ocasiones de gol.

El Celtic se adelantó por dos veces (una de ellas por una pérdida de balón de Ronaldinho provocada por la precipitación a la hora de sacar una falta y otra por un comedera con tomate de Valdez) pero, una vez más como en los buenos y viejos tiempos, yo tenía plena confianza en que el buen juego del Barça (que además no se dejo llevar por el pánico en ningún momento y siguió con su buen toque) y la calidad de sus jugadores terminaría por imponerse. Así llegaron los dos goles de Messi (demostrando que le bastan con quince segundos de inspiración para resolver un partido, como todo buen crack) y el golazo de Henry. Al delantero francés se le contrató precisamente para hacer lo que hizo en ese tanto, algo que además, muy poca gente en el fútbol puede hacer.

Concluyendo por una vez se impuso la justicia y la lógica y el Barça deja la eliminatoria casi resuelta. Lo mejor de todo es que por fin hemos sentido algo que hacía mucho que no nos pasaba: hemos disfrutado del juego de nuestro equipo y hemos recordado porqué los que nacimos a 5000 kilómetros de Cataluña nos hicimos cules.. Es la mejor noticia y, unido al recorte de puntos que se obtuvo el sábado pasado, supone un alivio al tormento que estaba significando esta temporada. Que siga la racha.

5 comentarios:

Blogger Doc Moriarty ha dicho...

Ayer tuve en todo momento la sensación que remontaríamos y nos llevaríamos el partido al saco.

No lancemos los cohetes al vuelo... pero hay luz al final del tunel.

Henry nos dará la champions, como hizo Larsson.

21 de febrero de 2008, 3:00  
Blogger Vargtimen ha dicho...

Me perdí el partido. Tal y como estábamos jugando las últimas semanas, preferí oirlo por la radio en vez de irme al bar.
¿No podían ponerle las mismas ganas a los partidos que no son de Champions?

Por cierto, parafraseando lo que decía el prepotente de Schuster hace unos meses: Son otros equipos los que pierden fuera de casa, no el nuestro.

21 de febrero de 2008, 11:15  
Blogger SisterBoy ha dicho...

Hombre ocmo digo además de salir más motivados que cuando se juega con el Murcia es que nadie en España le deja jugar con tanta comodidad como se vió anoche en Glasgow

21 de febrero de 2008, 13:05  
Anonymous Dorando Pietri ha dicho...

Para algunos la temporada sigue siendo un tormento. No sé que me jodió más el jueves, si el enésimo ridículo del Atleti, siendo eliminado por un equipo que tiene como referente a Iván Campo, o el pensar que Raúl puede volver a la Selección. Y ahora Pamplona, donde siempre palmamos, y la semana que viene el Barça, que tratará de superar, y lo tiene fácil, el 0-6 del año pasado.

Creo que utilizaré la clandestinidad para permanecer mudo y llorar amargamente.

23 de febrero de 2008, 1:54  
Blogger SisterBoy ha dicho...

Pensaba referirme al asunto Raul pero creo que no lo haré, basta decir que es una muestra más de que vivimos en un país gilipollas

23 de febrero de 2008, 9:06  

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