domingo, 22 de marzo de 2015

Tensión a 16 10 mañana hablamos.




Con la tensión en su sitio analicemos el partido, que ha tenido tela.

 

Salió el Barça con la mejor alineación posible teniendo en cuenta que Busquets estaba recién llegado del astillero. Tras un comienzo irregular el Barça empezó a dominar el partido o al menos dio esa impresión que fue confirmada cuando en el minuto 18 Mathieu remató de cabeza un centro de Messi.

 

Sin embargo el resultado y ese primer aparente dominio se revelaron como una ilusión, enseguida se vio con claridad que el equipo carecía de un centro de campo que la verdad no le ha hecho mucha falta durante esta temporada al confiar el juego en la potencia ofensiva y la tan ansiada en otras temporadas seguridad defensiva. Iniesta hizo lo que pudo pero está claro que no fue capaz de liderar al equipo en esta fase del encuentro, sin tener a su lado a Xavi como gran arquitecto y sin las espaldas cubiertas por Busquets (en su lugar tenía a un Rakitic incapaz de influir en el juego y a un Mascherano demasiado ocupado ayudando a contener a la BBC) el ayer capitán no pudo remediar la descomposición del equipo que tras perder el fuelle inicial empezó a ver invadida su zona ancha por el equipo visitante con Modric a la cabeza. La situación se agravó con el gol de Cristiano Ronaldo (celebrado a su habitual estilo gañan y carretero) y a partir de ahí el equipo estuvo a merced de los madridistas que cortaron cualquier avance en el juego local, recuperaron la pelota continuamente y crearon toda clase de ocasiones que por fortuna fueron malogradas por el buen hacer en defensa (en especial de la pareja de centrales) y por Claudio Bravo. Para colmo Messi estaba desaparecido en la banda derecha y Neymar además de fallar una ocasión clarísima metió la pata prácticamente en todas las jugadas en las que tocó balón.

 

La llegada del descanso fue un verdadero alivio.

 

Tras la reanudación el Barça tuvo la fortuna de volver a adelantarse en el marcador gracias a un pase adelantado de Alves y a una extraordinaria definición de Luis Suárez (como dijo un columnista del Sport de hoy, para eso le fichamos). El segundo tanto fue un golpe moral para el Madrid que además sufría de la inacción de dos de sus ilustres atacantes (Bale y Cristiano que gol aparte no pudo hacer prácticamente nada), en ese momento el Barça retomó el control del partido ayudado por la nueva posición de Messi (que dejó de correr estérilmente la banda y pasó a jugar más por el centro) que en combinación con sus compañeros en el ataque (y ocasionalmente por Alba) creo numerosas oportunidades que el infortunio y Casillas impidieron que subieran al marcador. Progresivamente (aunque entiendo que un poco tarde) Luis Enrique comenzó a introducir cambios en el equipo dando entrada consecutivamente a Busquets, Xavi y Rafinha en el lugar de Rakitic, Iniesta y el desafortunado Neymar. Estos cambios terminaron por matar el partido al recuperarse por completo de un control perdido durante gran parte de los primeros 45 minutos.

 

Final del partido y líderes en solitario a cuatro puntos del segundo clasificado que era de lo que se trataba. Se da un paso importante aunque ni mucho menos definitivo para conseguir el campeonato pero el desfallecimiento del equipo en un momento clave del partido (quién sabe si en parte agravado por el exigente partido que veníamos de jugar entre semana) causa preocupación al culé más desconfiado (que es el 99% de la parroquia). Seis meses después de que comenzar el proyecto de Luis Enrique está claro que seguimos en un periodo de transición sin poder desprendernos del todo del estilo de juego del pasado y sin conseguir del todo integrarnos en el nuevo.

 

Pero las dudas con cuatro puntos de ventaja son menos.              

2 comentarios:

Blogger El Impenitente ha dicho...

¿Te ha bajado ya la tensión?

Bien, ganasteis, son tres puntos, están a cuatro, pero están vivos. Al menos no han salido hundidos. Recuperarán la moral con sólo tres conjuras, dos meriendas, tres mariscadas, un desayuno continental y seis botellas de orujo.

Y marcó Torres.

23 de marzo de 2015, 9:57  
Blogger El Impenitente ha dicho...

Por cierto, y viendo la foto. Si a Messi le llaman La Pulga, ¿a los demás?

Y esa foto circula por todas partes con el pie -esto es lo que pasa cuando tienes dinero y no terminaste la EGB. Qué envidiosa es la gente.

25 de marzo de 2015, 10:02  

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