domingo, 2 de mayo de 2010

Stand up


¿Era lícito pedirles a los jugadores concentración para el partido de ayer cuando la afición estaba bajo mínimos? ¿Era lógico pedirles que olvidaran la eliminatoria cuando nosotros mismos tardaremos mucho tiempo en hacerlo?. Personalmente a mí me sorprendió mi propia falta de tensión por el encuentro de hoy cuando generalmente me siento a ver los partidos con un elevado grado de nerviosismo sea cual sea el rival.

Pero afortunadamente, y como hemos señalado ya en muchas ocasiones, este equipo, al menos en ese aspecto, está completa y afortunadamente divorciado de su depresiva afición y de esta manera saltaron al campo enrabietados y concentrados en ganar uno de los, en apariencia, mayores obstáculos que le quedan para proclamarse campeón de liga. Ejemplo de dicho compromiso: nuestro autentico capitán, el incomparable Xavi que solicitó jugar prescindiendo del descanso que tanto necesita porque sabía lo importante que era ganar hoy a nivel moral y deportivo. Más que messidependencia habría que hablar claramente de xavidependencia, sinceramente no sé qué haríamos sin este hombre y prefiero no hacer elucubraciones sobre este punto.

La principal novedad de la alineación que jugó ayer en el Madrigal fue la ausencia en el equipo titular de Ibrahimovic en favor del canterano Bojan. Una de las características más elogiables de Pep es que no tiene ningún reparo en introducir los cambios que estime necesario si cree que con ello se beneficia al equipo y sin importarle las consecuencias que ello pueda acarrear a los activos del club. No me imagino, por ejemplo, a cierto entrenador chileno prescindiendo de cierto jugador portugués por muy mala racha que tuviera este último. Pep concluyó que hoy no era el partido del sueco y actuó en consecuencia, puede ser discutible (yo particularmente me sigo negando a dar a nuestro fichaje estrella del verano por perdido) pero al menos sabemos que hay un técnico que impone su criterio y que hay un club (o al menos hasta ahora así ha sido, veremos que nos depara la nueva administración) que lo respeta.

El Barça, prescindiendo de unos diez primeros minutos en los que el Villareal dispuso de un par de claras ocasiones, se hizo enseguida con el control del encuentro gracias en parte al planteamiento temerariamente abierto de su rival y a la gran movilidad que le daban el trío Messi-Bojan-Pedro en la delantera, siempre distribuidos por Xavi y con Busquets y Keita (que ayer hicieron un gran partido por más que el canterano siga dando muestras de una alarmante falta de madurez) cubriéndole las espaldas. Precisamente de una triangulación entre Bojan, Xavi y Messi vino el primer tanto de la pulga que recuperaba su faceta rematadora después de un par de partidos sin mojar la batata.

Tras el primer gol y sin que ninguno de los dos equipos variara su planteamiento inicial vino la falta que transformó Xavi para redondear otro partido perfecto. Y diez minutos más tarde, casi acabando la primera mitad, vino el tercero tras una gran jugada de Bojan con autopase y definición precisa incluidas.

Era lógico que con la carga física y emocional que llevaban los jugadores se bajara un poco el pistón al comienzo de la segunda parte, sobre todo teniendo tanta diferencia a favor en el marcador. El Villareal salió algo amoscado por el baño del primer tiempo y luchó con decisión para arrebatar la pelota al equipo visitante y tratar al menos de maquillar el resultado. El Barça tuvo algunos problemas en esta fase del encuentro debido a eso y a su propia indolencia. El gol de los amarillos (precedido de una jugada que se disputó entera con un jugador lesionado sobre el suelo) contribuyó a que el equipo se sacara un poco la modorra, algo a lo que contribuyeron las entradas de Touré (que entró por Busquets después de un extraño incidente en el que dio la impresión de que el árbitro le había sacado la segunda amarilla) y también de Ibrahimovic que jugó de nuevo a cierta distancia de la portería y que intervino en la jugada del cuarto gol en el que Messi, tras un pase del que ustedes saben, resolvió el encuentro definitivamente con una muestra de su sangre fría.

Victoria tonificante, gran imagen del equipo y de sus individualidades y uno de los principales escollos superados. Pero no hay que bajar la guardia que quedan dos partidos en casa frente a equipos que jugaran a la desesperada y una última visita contra otro que a lo mejor no tiene ese día otra cosa mejor que hacer que jodernos la pavana.

Confieso que me sigue fastidiando la situación de Zlatan pero si Pep considera que el equipo ahora mismo juega mejor sin él pues adelante, ya habrá tiempo de recuperarle.

4 comentarios:

Blogger El Impenitente ha dicho...

Lo de Busquets no es falta de madurez sino que ha descubiero su vocación por la interpretación.

El caso es que pensaba que vosotros palmabais y el Madrid ganaba de calle. Y casi acierto. Casi.

Realmente pasaba por aquí para decirte que estuve en Madrid y pasé por la Mallorquina y me comí una napolitana en tu honor. Bueno, en tu honor di el primer bocado. El resto los di en mi honor.

2 de mayo de 2010, 12:57  
Blogger SisterBoy ha dicho...

Parto hacia allí el lunes 10 por un periodo de tiempo indeterminado (que espero que incluya la final del día 22 pues quiero ver el ambientillo) y pienso desayunar allí todos los días.

2 de mayo de 2010, 13:36  
Blogger Deckard ha dicho...

El Madrid sigue como el corneta del principio de El Guateque. Tras la cantada de Albiol le entró a la defensa una tiritona que duró toda la tarde. A pesar de las crónicas no vi mal al equipo en ataque, combinando más de lo habitual y creando muchas ocasiones del gol. El problema es que dejamos al Osasuna que tuviera demasiadas.

Al final sigue la carrera, a ver si tus paisanos nos dan una alegría a nosotros para variar.

3 de mayo de 2010, 3:08  
Blogger SisterBoy ha dicho...

Ustedes tendrán sus propios problemas isleños :)

3 de mayo de 2010, 6:54  

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