sábado, 5 de abril de 2014

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Partido malo como la carne de pescuezo. El Tata hizo rotaciones dejando a Cesc y Neymar en el banquillo, dos ausencias a las que se unió la de Jordi Alba sancionado, todo esto supuso más que una simple sustitución de jugadores un cambio de estilo y quizás por fin se le hizo un poco de justicia a Cesc (digo esto siendo consciente de que a mí me convence menos que a nadie) cuando se vio que su no presencia descompensaba el centro de campo que  hoy practicamente no existió.

De todos modos aparte de consideraciones tácticas el problema de hoy es que el equipo afrontó el partido como un enojoso trámite antes del decisivo encuentro del próximo miércoles y que por lo tanto no pareció tomarselo en serio, pero claro, qué voy a decir yo de eso cuando me perdí el comienzo del partido debido a una siestorra sabatina de la que me desperaton los mensajes de movil que anunciaban el primer gol.

En realidad tampoco creo que haya que mesarse los cabellos, la falta de motivación de hoy se invertirá a buen seguro en la vuelta de la eliminatoria de Champions, más difícil veo que el equipo se concentre en el resto de competiciones en juego, máxime con los inacabables problemas extra deportivos que nos han estado sacudiendo toda la temporada. En fin, hasta el miercoles.    

  

1 comentarios:

Blogger El Impenitente ha dicho...

Bonitas fotos.

Una jornada menos. Tras cada partido de Champions nuestros partidos son un suplicio. Menos mal que fichamos al árbitro para éste.

Ya contaré un día de estos mi estancia en el Calderón. No jugamos un gran partido. Las pasamos canutas. Villa no es ni su sombra. Adrián apuntó cosas. Necesitamos a Diego Costa como al respirar. Pero el ambiente fue tremendo.

Y nos vemos el miércoles.

6 de abril de 2014, 13:02  

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