domingo, 20 de diciembre de 2009

If three was six



Desde hace mucho tiempo quedaba claro que la final más probable iba a ser la del Barça contra el Estudiantes de la Plata. Y eso me hizo tener un mal presentimiento porque resulta que el primer partido de mi vida fue precisamente un amistoso Las Palmas-Estudiantes de la Plata que terminó con victoría mínima de los argentinos (aunque esto pueda llevar a confusión dado que en el equipo amarillo jugaban en aquella epoca Morete, Brindisi, Carnevali y Wolff).

Pero bueno, entre las muchas cosas buenas que nos ha dado Pep en este año y medio que llevamos en el cielo, está la de habernos sacudido los malos augurios, el pesimismo y la moral timorata y perdedora que nos ha impedido siempre cosechar los éxitos que merecíamos, Cruyff empezó derribando esas barreras y Pep las ha acabado de demoler (no diré que para siempre porque esa mentalidad aun perdura en la complicada psicología culé).

Incluso si el partido de ayer hubiera acabado con derrota nos hubiera dejado también al menos algo bueno, aquellos que ponen en duda la valía de Iniesta (pasando incluso de largo por su mala forma física debido a la lesión de la que ha vuelto a recaer) han visto lo que pierde este equipo cuando Xavi carece del mediocampista manchego para asociarse y para compartir el control del balón y la dirección del juego. Ayer Xavi tenía para esos menesteres a Keita y Busquets que por muy buenos que sean (otra gran partido de Sergi por cierto) no tienen la profundidad ni el toque mágico de don Andrés.

Perdida esta referencia en la zona de ataque y con nuestros centrocampistas empatanados en una lucha titánica en el centro de campo que les impedía generar juego de ataque tuvimos que vivir durante la primera parte de los intentos de penetración por banda izquierda de Abidal y Henry (casi siempre fallidos) o de buscar alguna combinación por el centro ya que la banda derecha de Alves y Messi volvió a ser anulada.

El hecho de encajar un gol en el único acercamiento estudiantil a nuestra portería (una pelota alta a contrapié difícil de defender por lo que no hay que echarle la culpa a nadie) puso las cosas aun más cuesta arriba. El Barça sufrió en el dominio de la pelota y eso repercutió en todo el juego colectivo del equipo, parecimos más cansados física y mentalmente que los argentinos totalmente concentrados y metidos en un partido que habían preparado con mucho tiempo de antelación, para nosotros lo de ayer era la guinda del pastel, para ellos era la guinda, el pastel, la bandeja y la mesa entera. Y eso se noto y mucho durante el primer tiempo. Aun así logramos conectar un par de jugadas de ataque, en una de ellas un taconazo de Ibrahimovic sirvió para que Xavi se colocara frente al portero. Quizás debió tirar pero en una jugada calcada tres días
Alvés no había podido hacer otra cosa que pegarle al muñecho, Xavi en cambio ejecutó un pase en oblicuo que casi cualquier jugador de ataque hubiera podido enganchar, cualquiera menos Henry que fue precisamente el que acudió a hacerlo y evidenciando su baja forma física y mental.

En el segundo acercamiento con peligro Xavi volvió a ser protagonista al ser derribado claramente por el portero. El arbitro mexicano (uno de esos colegiados machangos que quiere demostrar su carácter sacando una amarilla absurda a la estrella del partido)no quiso saber nada. Una jugada importante porque cinco minutos después vino el gol de Estudiantes.

Se llegaba al descanso con más incertidumbre que en otras ocasiones, lo grave no era la momentánea derrota sino la sensación de agarrotamiento que mostraba el equipo, no por los nervios supongo (hemos jugado encuentros con mucha más carga emocional que el de ayer)sino por el cansancio acumulado y, por qué no decirlo, por el excelente encuentro defensivo que estaba desarrollando el equipo pincharrata. Y para colmo Messi se parecía cada vez más al submarino extraviado que se suele ver cuando el delantero se calza la albiceleste.

Era de esperar que Pep no aguardará más para hacer sus cambios y no lo hizo aunque una vez más volvió a sorprender a todos. Todo el mundo pensaba que el primer cambio sería el de Touré por Keita o como mucho por Busquets seguido algo más tarde del de Henry por el revulsivo de Pedro. Pero fue Pedro el que sustituyó a Keita de entrada, una variación arriesgada que mostraba a las claras que el mister iba a por todas y que sólo un cambio radical podía hacer variar la pesada dinámica del partido.

Y pareció funcionar porque el Barça salió enchufadísmo, Henry empezó a irse de su marcador por primera vez, Ibrahimovic se mostró mucho más incisivo por su zona y también por la banda y Pedro combinaba con Alvés por la derecha y acudía al remate en cuanto se mostraban trazas de que algún balón iba a ser colgado sobre el área. Precisamente fue el tinerfeño el que gozó de dos grandes oportunidades que se escaparon por muy poco.

Todo seguía igual pero al menos dábamos muestras de estar por fin metidos en el partido y más vale tarde que nunca. Pero los minutos seguían pasando y las ocasiones iban disminuyendo, la entrada de Touré por Busquets puso algo más de profundidad en el centro de campo pero el marfileño ni siquiera trató de tirar a puerta. El cambio de Jeffren por Henry trajo velocidad y pundonor por banda pero los pases seguían sin encontrar rematador.

Cuando entramos en los últimos cinco minutos entramos también en ese terreno en el que se acaba la lógica y sólo tiene cabida ya la leyenda, entramos en el territorio del gol de Koeman, en el de los goles de Etoo y Belleti, en el del iniestazo de Stamford Bridge. Todo se reducia a magia y derrota. Y una vez más vino la magia, un globo sobre el área que acertó a colocar Piqué en la única pelota que nos conseguimos llevar por alto para que Don Pedro primero de Abades cogiera en un renuncio (también el único de todo el partido)al portero Albil. Gol, empate en la eliminatoria y la sensación de que esto ya no se nos iba a escapar.

A partir de ese momento, por si no había quedado claro ya, se demostró quién era quién en el campo, el Barça se echó al ataque con todas sus escasas fuerzas durante lo poco que quedaba del partido ya la subsiguiente prorroga mientras que los argentinos comenzaron a buscar descaradamente los penalties. No tengo nada en contra de esta filosofía pero prefiero la nuestra y por una vez hubo justicia en el fútbol. Después de un asedio implacable a la portería pincharrata llegó un pase de Diego Alvés que (como si del guión de una melosa teleserie americana sobre deportes se tratara) remató Messi con el mismísimo escudo. La pulga había cuajado un partido muy discreto cuando no rematadamente malo pero cuando más se le necesitaba, en la prórroga pareció despertar, se movió con más rapidez y más acierto que nunca y los dioses le concedieron el regalo de un gol que, como el de Roma, le acompañará para siempre.

A partir de ahí a jugar con cabeza y a rezar para que terminara el encuentro, por si fuera poco y para que nuestra tensión se elevará más allá de la coronilla de Zlatan vino esa última falta que Desábato remató a un centímetro del palo izquierdo.

Luego el final y tras el tormento vino el éxtasis. Esto es algo muy importante, en primer lugar se consigue el único trofeo que faltaba en nuestras vitrinas y que yo mismo había visto perderse en dos ocasiones diferentes por lo que se había convertido en una obsesión a nivel personal. En segundo lugar se consigue el histórico récord de encadenar seis títulos seguidos en la misma temporada, algo que nadie había hecho y que posiblemente nadie volverá a repetir. Al final de todo la sensación de que hemos concluido un año increíble y sobre todo irrepetible, quizás por eso lloraba Pep al final. Hemos escalado el Himalaya, ahora sólo queda bajar....o mantenerse.

Enhorabuena a toda la comunidad culé y que nadie olvide que lo de hoy se ha debido al esfuerzo de muchos pero en concreto al de alguien llamado...


6 comentarios:

Blogger SisterBoy ha dicho...

¿Sigues ahí? ¿Estás vivo? Yo aún no acierto a teclear de la emoción.

20 de diciembre de 2009, 4:45  
Blogger Daniel ha dicho...

I. En vuestras manos estamos. Ganar..., como sea, pero ganar.

X. Como sea, no. Como sabemos. Con nuestro estilo. Porque, si no, la llevamos clara.

(Iniesta y Xavi en una entrevista conjunta)
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"Si perdemos, continuaremos siendo el mejor equipo del mundo. Si ganamos, seremos eternos". (Guardiola en la charla de antes del partido)
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"Hicimos el mejor año de la historia del club. Somos un club que llevar Unicef nos hace diferentes. Eso es sensacional pagar en vez de recibir."

"Dentro de un tiempo nos daremos cuenta de lo ha pasado este año. Me satisface porque creo que la gente, la afición, se ha visto recompensada por todo. Y quiero también dar las gracia a todos los jugadores que hemos tenido: Silvio (Sylvinho), Samuel (Eto'o), Alex (Hleb) y Guddi (Gudjohnsen). Quiero darles las gracias a todos"

(Guardiola en la rueda de prensa)
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Guardiola llorando en el campo....

Yo aún estoy flipando, al nivel de la primera copa de europa o el gol de iniesta contra el chelsea

20 de diciembre de 2009, 5:44  
Blogger Vargtimen ha dicho...

Yo pensaba que el Mundialito me importaba menos que otros títulos, y de hecho cuando perdíamos no lo estaba llevando demasiado mal, pero con el gol de Pedro in extremis me emocioné como con el iniestazo frente al Chelsea o casi como con la remontada frente al Arsenal en el 2006. y luego el gol de Messi, las lágrimas de Pep, las seis copas... esto es increible. Este 2009 no lo olvidaremos nunca.

20 de diciembre de 2009, 6:50  
Blogger El Impenitente ha dicho...

Pues nada, que sea enhorabuena.

Luego os dejo tocando el cielo. Ahora quisiera decir que qué tonto es JJ Santos. Pero qué tonto. Y la otra que comenta con él tal vez esté muy buena pero que no hable. Que la dejen en un rincón y la enfoquen de vez en cuando pero que no hable.

Hablando de iconos barcelonistas ayer por la mañana me crucé corriendo por el Turia con vuestro querido Luis Enrique, ahora reconvertido en triatleta y ultramaratoniano. Me dio recuerdos para todos vosotros, incluido Deckard.

Seguid disfrutando. Enhorabuena.

20 de diciembre de 2009, 6:54  
Blogger Deckard ha dicho...

Pues eso enhorabuena. He llegado hoy a Las Palmas después de estar cinco horas en el avión en Barajas esperando que la nieve nos dejase salir. Tardé menos en ir a Nueva York.

Mientras vosotros estáis de bolos, el Madrid parece que se va asentando. A ver que pasa el año que viene.

21 de diciembre de 2009, 9:36  
Blogger SisterBoy ha dicho...

Pues has tenido suerte porque mi hermano tendrá que volar mañana.

"Si perdemos, continuaremos siendo el mejor equipo del mundo. Si ganamos, seremos eternos". (Guardiola en la charla de antes del partido)

Me quedo con esta frase para la posteridad

21 de diciembre de 2009, 12:21  

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