domingo, 15 de diciembre de 2013

JORNADA XVI

Después de dos partidos (ante rivales de escasa identidad y sin gran cosa que jugarse) con una notable mejoría respecto al preocupante juego de las ultimas semanas el Tata decidió dejar en el banquillo a Xavi (estoy de acuerdo en rotar a este jugador pero estimo que equivocó la secuencia) y salir con Busquets y Song en el centro del campo acompañados de Iniesta, más que un doble pivote por lo visto se pretendía que el jugador negro tratara de suplir al mencionado Xavi algo que no fue posible y que además provocó un flojísimo encuentro del camerunes totalmente fuera de sitio y sin ninguna sintonía con sus compañeros. En defensa volvió Bartra al centro de la defensa y volvió Jordi Alba, la mejor noticia del encuentro de ayer. En la delantera Cesc ocupó la posición de falso 9 y Neymar volvió a la banda izquierda. El Barça no sufrió en esta ocasión los rigores de la presión en todo el campo con la que otros equipos han conseguido asfixiarle en esta temporada, en lugar de eso el Villareal se encerró en una casi impenetrable muralla defensiva. El resultado fue un dominio abrumador del equipo pero que se tradujo en un juego romo que apenas inquietaba al equipo visitante, especialmente desafortunados estuvieron Alexis y Neymar, Iniesta tampoco es que tuviera su mejor partido pero al menos volvió a asumir la responsabilidad de echarse al equipo sobre los hombros. En estas circunstancias el primer gol fue un golpe de fortuna que por añadidura consiguió que el Villareal estuviese obligado a adelantar, lo malo es que esto tampoco se tradujo en un mejor juego del equipo que llegó al descanso con demasiadas dudas en el aire. A poco de reanudarse el partido el Barça encajó un nuevo gol en un saque de esquina -algo a lo que habrá que resignarse- eliminando de entrada la ventaja en el marcador y la hipotética ventaja en el juego dejando las cosas como al principio: doble línea defensiva amarilla y absoluta falta de acierto en el ataque. Reconociendo en parte una alineación errónea de inicio Martino reaccionó devolviendo a Xavi al centro del equipo, el equipo mejoró al contar de nuevo con un sólido centro de gravedad. Aún así el gol parecía más bien cosa de un nuevo golpe de suerte, y la verdad es que no se puede denominar de otra manera el hecho de que tres jugadores que estaban haciendo un partido horrible intervinieran en el gol de la victoria: Cesc dió un pase por alto que Alexis recepcionó y cedió a Neymar que sólo tuvo que empujar la pelota. Tras el gol de nuevo el equipo amarillo tuvo que adelantar sus líneas y esta vez sí que lo aprovechó el Barça que multiplicó sus ocasiones de gol aunque no llegó a transformar ninguna y al final se terminó por pedir la hora. Sentimientos ambivalentes, gran resultado en un partido muy importante que además estuvo acompañado de un tropiezo madridista pero personalmente sigo sin saber a qué quiere jugar este equipo, lo malo es que Martino y Zubizarreta tampoco parecen tenerlo más claro. Por su parte el Atlético acaba de aniquilar al Valencia así que ahora mismo la liga vuelve a ser cosa de dos.

2 comentarios:

Blogger El Impenitente ha dicho...

Vamos, que no dais tres pases seguidos y vamos empatados a puntos. Y nosotros jugando al quinientos por cien con Diego Costa y Raúl García que debieran ganar el balón de oro. Lo del Cholo es para canonizarlo. Tres cero al Valencia, que siempre e sun gustazo y el Madrid echando la culpa al árbitro en vez de decirle a Ramos que es tonto del culo por dar ese manotazo con una amarilla.

En fin, el sorteo de Champions bien. El Madrid con su flor habitual, vosotros contra el Kun y nosotros contra el Milán, a quien yo quería, un rival con poco fútbol y mucho nombre. Si ganamos, que sería lo suyo, pues un espaldarazo brutal. Y si perdemos, pues es el Milán.

16 de diciembre de 2013, 3:28  
Blogger SisterBoy ha dicho...

¡Bolas calientes!

16 de diciembre de 2013, 8:16  

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