sábado, 14 de junio de 2014

SPIN DOCTOR



Estoy intentando averiguar qué ha pasado, la crónica en breves momentos. Mi intención era escribir la crónica nada más terminar el partido pero la confusión era tal (hablo a nivel personal, por lo que pude escuchar después y como suele ser habitual, había gente que ya sabía perfectamente lo que había pasado y es más ya lo habían predicho aunque no puedan demostrar esa afirmación de ninguna manera) que en lugar de eso me dediqué a jugar al “Kingdom Rush Frontiers” durante dos horas seguidas.


Y ahora, tras un par de horas de reflexión ¿sabemos qué ha pasado? Pues a ver si lo averiguamos.


Para empezar Del Bosque resolvió la habitual controversia sobre si jugar con un punta claro o con eso que se ha dado en llamar un falso 9 de la manera habitual en él: tratando de contentar a todo el mundo. Así pues el equipo saltó al campo con Diego Costa en el centro de la delantera, en teoría para tratar de aprovechar envíos largos a su espalda del dúo Xabvi e incluso de Piqué y Sergio Ramos, al mismo tiempo decidió también acumular en poco espacio de terreno al de Terrassa junto con Silva e Iniesta manteniendo así dos alternativas de ataque posibles.

El comienzo del partido estuvo presidido por la indefinición, algo habitual en el comienzo de una competición como esta, en un principio se trató de aprovechar la verticalidad de Costa con los reseñados envíos largos pero el hispano brasileño además de sufrir un eficaz marcaje, pareció estar algo superado por su inclusión de entrada en su primer partido oficial (algo que también se había notado en los amistosos previos) así como por la hostilidad del público local que no dejó de chiflarle con saña cada vez que la pelota se acercaba a tres metros suyo.

El equipo español decidió muy pronto cambiar esta táctica y empezar a tocar la pelota en corto aplicando el juego combinativo que les ha hecho célebres a nivel mundial, este hecho unido a la inacción de la selección holandesa (que tan sólo había tenido un acercamiento a la portería española aunque ya en ese momento empezó a vislumbrarse la inseguridad defensiva que traería la debacle posterior) provocó que los nuestros se adueñaran pronto del partido y comenzaran a poner crear verdadero peligro, de una de esas jugadas de combinación señaladas (que tuvo lugar precisamente entre Iniesta, Silva y Xavi) vino el penalty provocado por Costa (que en honor a la verdad creo que no fue tal) y el primer y único gol español.

El juego de la Selección no era espectacular pero era bueno, e incluso brillante a ratos, de tal manera que oscureció algunos aspectos negativos como el hecho de que todo el juego de ataque cargaba siempre por la banda izquierda mientras que la derecha estaba totalmente desaprovechada (Azpilicueta no se decidió a abordarla hasta bien entrados los primeros 45 minutos).

El partido parecía controlado e incluso estuvimos a punto de aumentar la ventaja con otra gran jugada de toque que Silva no definió por muy poco. En ese momento llegó la clave del encuentro, un pase largo que entró por nuestra banda izquierda que culminó con un brillante remate de Van Persie, tanto que no dejo ver con claridad la parte de culpa que en el gol del empate tuvieron Piqué, Ramos y Casillas, el trío desafortunado protagonista de lo que vendría después

El gol además vino en el peor momento, no tanto por ser lo que se suele denominar como “gol psicológico” -cuando el humedecido combinado nacional ya paladeaba el agua del vestuario-, sino porque no dejó tiempo a calibrar la reacción de nuestro equipo, quizás si ese gol hubiese tenido lugar en el minuto 35 de la primera parte Del Bosque podía haber deducido que era menester hacer cambios en el descanso, pero opino que no hubo tiempo para eso por lo que saltar al campo tras la reanudación fue una decisión lógica con la que yo mismo estuve de acuerdo.

A los diez minutos de empezar dicha reanudación y sin que en ese intervalo sucediera nada que nos hiciera pensar que estaba pasando algo fuera de lo común, Robben pinchó un pase largo y tras romperle la cintura a Piqué (un geito que los culés conocemos bien) plantó el 1-2 en el marcador, y sin que hubiese tiempo de que nadie empezara a calentar llego el 1-3 aunque tras una falta a Iker en el área pequeña. En 15 minutos (descontando el tiempo de interrupción del descanso) se había pasado de tener un partido en el bolsillo a ir con un marcador que parecía ya definitivo.

La verdadera debacle se produjo en ese momento, Del Bosque trató de meter algo de mordiente arriba dando entrada al voluntarioso Pedro y a la incógnita Torres por el superado Diego Costa y por Xabi Alonso, a pesar de que el canario protagonizó una jugada con su ímpetu habitual, que terminó en un gol anulado por fuera de juego, se trató tan sólo de un espejismo, el resto del encuentro se tradujo en un doloroso vagar por el campo de unos jugadores cansados, confundidos e incapaces de reaccionar al tiempo que los holandeses volvieron a marcar en otras dos ocasiones (una de ellas tras un clamoroso fallo de Casillas) y pudieron haberlo hecho en al menos otras tres.

Por fin concluyó el calvario con un resultado que ni el más pesimista de los españolistas y ni el más optimista de los anti españolistas había podido prever. Pero ¿qué había pasado? En el post anterior a este (al menos nosotros sí tenemos pruebas de ello) habíamos comentado las dudas que se planteaban con un combinado cuya columna vertebral era un equipo con unos jugadores y un estilo de juego que se declaraba que había entrado en decadencia. Lo que pienso de nuestro seleccionador ahora es lo mismo que he pensado (y comentado) siempre: es un hombre cuyo carácter contemporizador se impone por encima de cualquier otra lógica táctica o estratégica, no voy a criticarle por eso, es posible que ese carácter sea el que nos ha hecho campeones del Mundo hace cuatro años, pero es posible también que ese carácter sea el que nos haya llevado a este desastre.

Analizándolo fríamente Del Bosque puso sobre la hierba un equipo con varios jugadores que se han caracterizado esta temporada por su intermitencia en el juego ya sea por razones físicas, tácticas o simplemente inexplicables, hablamos de Casillas, Piqué, Jordi Alba, Xavi Hernández, Xabi Alonso etcétera, jugadores que combinaban con otros que habían hecho temporadas discretas (Iniesta, Busquets) y todo ello al servicio de un ariete en su primer partido oficial con la Selección. Esto hace pensar que el de Salamanca parece en ocasiones sobre todo preocupado por no disgustar a ninguna de las vacas sagradas del vestuario y optar asimismo por mantener en el combinado a jugadores más valioso por su nombre y su trayectoria que por encontrarse en un estado óptimo a nivel físico y mental. A esto habría que unir la condición de un equipo muy cansado por la acumulación de partidos de un temporada tan exigente como otra cualquiera y por el hecho sorprendente de haber elegido un lugar de concentración con una diferencia de temperatura de 20 grados respecto a las localidades donde se han de jugar los partidos.

Todo esto será echado en cara al entrenador y a sus jugadores por algunos que llevaban esperando mucho tiempo para alzarse y por otros que simplemente hablan en función del resultado sin entrar en más consideraciones. Pero lo peor es que parte de esas críticas parecen tener bastante fundamento independientemente de la tradicional inquina y chaqueterismo nacional.

La cuestión es qué va a pasar ahora, empezamos la competición con una derrota como hace cuatro años aunque aquello (algo que he recordado al repasar las crónicas de entonces) fue un accidente del que no se podía extraer ninguna consecuencia táctica, esto que pasó ayer es algo muy distinto. Perder el primero partido nos obliga no sólo a ganar los dos partidos que nos quedan sino a hacerlo goleando en al menos uno de ellos, el deseo de evitar ser segundos para evitar el cruce con la selección brasileña parece ahora paradójicamente el objetivo a alcanzar.

¿Qué debería hacerse en aquello que nos atañe directamente? Posiblemente de no haberse producido la derrota de forma tan humillante (en resultado y juego) Del Bosque sería poco partidario de un cambio radical, ahora es posible que el buen hombre tenga que ir en contra de sus principios debido a la presión que deberá soportar. Me parece imposible que se juegue el segundo partido con otro portero por más que Casillas parezca que sí ha acusado la injusticia que se ha hecho con él en las dos últimas temporadas, e incluso veo complicado que se sustituya asimismo a la pareja de centrales, los cambios vendrán a buen seguro en la zona ancha y en la delantera, es posible que Costa no vuelva a saltar al campo salvo como revulsivo, el mismo destino al que parece abocado Torres, a buen seguro se volverá a plantear un dúo atacante con un delantero de banda (Pedro) y un falso 9 (Villa), también veo poco probable que Silva e Iniesta (que al menos en la primera parte fueron de lo mejor de nuestro equipo) salgan del once inicial aunque se optaría por introducir a Mata o Cazorla a la menor debilidad, atrás se clama por deshacer el tradicional doble pivote por la parte de Busquets e introducir a Koke por Xavi Hernández aunque sigo pensando que los cambios vendrán más bien por la delantera y la media punta.

Ya veremos.


12 comentarios:

Blogger El Impenitente ha dicho...

Poco que añadir. Empecé el partido muy tranquilo. Pensé que estaba hecho. Me sorprendió el empate y, después, ya estábamos en plena debacle.

Las soluciones tendremos que sacarlas de dentro (ayer, viendo a Xabi y a Busquets me acordé un montón de Gabi y de la temporada que ha hecho. ¿Ventajismo? Por supuesto). Tenemos a De Gea (justifica lo que quieras a Casillas pero cada vez está más raulizado en el sentido más despectivo del término. Y doy gracias al cielo de que la canallesca haya conseguido que el año que viene vuelva a ser titular. Si el árbitro en Lisboa hubiese descontado dos minutos, Casillas estaría ya muy lejos del Bernabéu), a Javi Martínez y a Koke. Y puedes echar mano de Cazorla y de Mata. Y yo dejaría a Costa (ya que no tenemos ni a Llorente ni a Negredo) y que haga él la labor de desgaste. Pero también te digo que no tengo la menor confianza. Contra Chile jugarán los mismos salvo el cambio de Cesc por Costa. Y luego, contra Australia, ya que jueguen los demás.

14 de junio de 2014, 4:50  
Blogger El Impenitente ha dicho...

Poco que añadir. Empecé el partido muy tranquilo. Pensé que estaba hecho. Me sorprendió el empate y, después, ya estábamos en plena debacle.

Las soluciones tendremos que sacarlas de dentro (ayer, viendo a Xabi y a Busquets me acordé un montón de Gabi y de la temporada que ha hecho. ¿Ventajismo? Por supuesto). Tenemos a De Gea (justifica lo que quieras a Casillas pero cada vez está más raulizado en el sentido más despectivo del término. Y doy gracias al cielo de que la canallesca haya conseguido que el año que viene vuelva a ser titular. Si el árbitro en Lisboa hubiese descontado dos minutos, Casillas estaría ya muy lejos del Bernabéu), a Javi Martínez y a Koke. Y puedes echar mano de Cazorla y de Mata. Y yo dejaría a Costa (ya que no tenemos ni a Llorente ni a Negredo) y que haga él la labor de desgaste. Pero también te digo que no tengo la menor confianza. Contra Chile jugarán los mismos salvo el cambio de Cesc por Costa. Y luego, contra Australia, ya que jueguen los demás.

14 de junio de 2014, 4:50  
Blogger SisterBoy ha dicho...

Si jugaran los que están en forma la mitad de los jugadores que estaban ayer en el campo hubieran visto el encuentro en el banquillo. Y eso sí se le puede achacar a Don Pantuflo.

14 de junio de 2014, 5:20  
Blogger SisterBoy ha dicho...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

14 de junio de 2014, 5:20  
Blogger Deckard ha dicho...

A mí ya me sorprendió que Del Bosque siguiera y no le dejara el marrón a otro. Es muy fácil lo de cambiar la selección, pero si la hace y patina estaríamos exactamente igual. ¿Cómo se atreve a desmontar a un equipo campeón?

Y esta bien darle palos a Iker, pero a parte de la "valdesada", ¿qué culpa tuvo en el resto de goles? Por no hablar de que sacó tres o cuatro claras.

14 de junio de 2014, 15:04  
Blogger SisterBoy ha dicho...

Eso es el mourinhismo que no descansa nunca.

15 de junio de 2014, 0:11  
Blogger SisterBoy ha dicho...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

15 de junio de 2014, 0:11  
Blogger El Impenitente ha dicho...

De los otros cuatro goles yo creo que en tres Casillas no estuvo a la altura, pero ésa es una apreciación personal motivada por el mourinhismo que ciega mis ojos. Pero no he venido aquí a discutir.

Y ya que no se atreve a desmontar a un equipo campeón que ya sólo en el calentamiento tiene la lengua fuera, aparte de apelar al orgullo herido y a la grandeza y a esas cosas, aparte de conjuras internas y vídeos motivadores, ya que todo eso tiene una vida de treinta minutos, que es la gasolina que tenemos, ¿qué tal si abrimos una suscripción popular y les pagamos el billete a Eufemiano Fuentes y a Sabino Padilla? Es nuestra única esperanza.

Y si no cuaja mi idea, pagémosles el billete a Marcelino, a Zarra, a Gento, a Zamora y a Quincoces. También se merecen su homenaje.

15 de junio de 2014, 4:48  
Blogger Slim ha dicho...

jo sois peores que los de El chiringuito, que ya quieren mandarlos de vuelta a casa. Jugaron mal, pero eso se puede cambiar, se puede corregir. y aún podemos clasificarnos.

16 de junio de 2014, 7:45  
Blogger SisterBoy ha dicho...

Slim los cules llevamos la ceniza en la sangre pero si al final se endereza la cosa te permito que me afrentes

16 de junio de 2014, 8:09  
Blogger Slim ha dicho...

si al final se endereza la cosa te teletransportaré una botella de ron negrita.

17 de junio de 2014, 4:56  
Blogger Deckard ha dicho...

Este mundial te va a quedar corto en el resumen de dentro de cuatro años.

18 de junio de 2014, 12:51  

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